Cuatro piezas contemporáneas para curiosos. ¿Qué carajo es lo que suena?

¿Raro?, no. ¡Rarísimo!

Claro, que para entender esta visceral exclamación hay que saber qué entiende quien lo dice por “raro”. Raro es, para un niño de Kuala Lumpur, ver a un señor vestido de lentejuelas brillantes y con una capa de Supermán roja entre las manos haciendo bailes flamencos delante de un toro negro; o para un anciano de un pueblo de la montaña de Salamanca ver a un tipo moreno comiéndose un crujiente de escorpión (o sólo ver al tipo); o para un judío de la Edad Media que vive en un mundo plano, enterarse de que puede haber estado viviendo toda la vida boca abajo porque la tierra es esférica (si es que el hemisferio norte hubiera sido el sur, porque hemos normalizado el atlas con el hemisferio norte arriba a pesar de que los polos magnéticos son opuestos, cosas del Primer Mundo).

¿Raro? no. Original

Lo extraño siempre es lo desconocido. O lo que se sale de la norma. En la música, precisamente, así como en el arte, hay largas épocas en las que los compositores escriben bajo unos códigos estéticos concretos que les permite expresarse artísticamente, pero existen puntos de inflexión en los que una sola persona se salta una de esas reglas o se inventa un nuevo código y, de repente, los compañeros de gremio siguen sus pasos, ya sea por su originalidad, genialidad o practicidad. Ése, el momento en el que se cambia de época artística, es el momento en el que un raro, muchas veces rechazado por sus excentricidades, se convierte en un genio influyente y valorado. La naturaleza de la humanidad no cambia a lo largo de los siglos y hoy en día se suelen seguir rechazando las rarezas, a no ser que lo avale una teoría científica o un grupo masivo de gente, aval éste segundo que yo no aceptaría si fuera el banco de la justicia.

contemporary music

Hablando de esto, la música clásica contemporánea solamente ondea en los salones de los llamados intelectuales (qué rabia me da este concepto) y la gente no iza esa bandera en su casa, ya sea por miedo a lo desconocido o por miedo a no ser capaces de comprenderla. En este sentido, sí, es fascinante cuando entiendes cómo funciona el mecanismo y después lo asimilas y escuchas la música sabiendo por qué ocurre cada evento, como al entender el código de una poesía o los simbolismos de un cuadro de Dalí. Ésa es una parte del placer, el intelectual, que además lleva un trabajo de indagación, pero la primera toma de contacto con algo debe ser puramente emocional. Abrir la mente y dejar que la información entre, simplemente para ver qué sensaciones nos transmite. Esto tiene mucho que ver con el psicoanálisis freudiano, seguramente, haya partes de tu mente que se estimulen y ésa debe ser la semilla de tu motivación. Porque sólo aprendemos de verdad lo que nos apetece aprender. Pero hay que dar una oportunidad a lo raro. ¿O no se la han dado a Trump? En este caso, esperemos que sea la última…

El ruido eterno

Stravinsky decía: “cuanto más me limito, más me libero”. Piénsalo: no hay nada mejor que tener recursos limitados para darte cuenta de la cantidad de posibilidades que se derivan de ellos. Y si no, que se lo digan a los científicos cuánticos, hace no mucho no sabíamos ni siquiera de la existencia de los átomos y ahora sabemos que hay partículas mucho más pequeñas (siempre podemos añadir un cero más a la derecha de la coma). Pasa igual en el arte. Puedes empezar a interesarte por la música contemporánea y cuando vayas ampliando la lupa te darás cuenta de que es un universo gigantesco donde podrás elegir qué es lo que te gusta y qué no.

Todo lo que te estoy contando lo he vivido yo en mis carnes, que siendo músico no tenía ningún interés por esto y me hacía sentir mal, así que indagué para intentar motivar a mi motivación, que al principio no era otra que el conocimiento por el conocimiento, y para mí que eso no iba a ser duradero. Así que me puse a leer “El ruido eterno”, de Alex Ross, un crítico musical del The New Yorker  que nos cuenta la música del siglo XX con ejemplos curiosos y apasionantes y una narrativa que engancha. Si te interesa el tema, apúntate el libro porque te va a hacer aprender. A partir de ahí asimilé conceptos y abrí puertas de mis oídos que antes estaban cerradas. Me encanta todo lo que sea ventilar y sentir el aire fresco en mi salón.

CUATRO COMPOSICIONES CONTEMPORÁNEAS “RARAS” CON HISTORIAS DETRÁS

Hoy voy a mostrarte cuatro composiciones de música contemporánea que marcaron época, y lo voy a hacer con anécdotas y pequeñas pistas para que puedas empezar a girar el  picaporte de tus puertas auditivas. Prepárate que al principio es como asomarse a la compuerta de un avión en pleno vuelo… Lee y escucha un poquito de cada, no tienes que oír todo de arriba abajo.

  1. La consagración de la primavera (Igor Stravinsky)

Tuve la suerte de poder tocar esta obra en una orquesta profesional y fue básicamente un sueño cumplido porque me apasiona este compositor.

Para muchos, es claramente la obra que abre paso a toda la música del siglo XX. El día que se estrenó en el Teatro de los Campos Elíseos de Parí, el 29 de mayo de 1913, dicen que no se podía ni escuchar del bullicio que se formó en las butacas, gente horrorizada por lo que estaba viendo y escuchando y otros partidarios, que pensaban que era arte, enfadados por no poder disfrutarlo. Hubo más de un garrotazo y público marchándose nada más empezar. El propio Stravinsky abandonó llorando el teatro. Debió de ser épico.

Era una representación en forma de ballet (originalmente la música estaba hecha al servicio de la danza, pero ha sido interpretada habitualmente como pieza de concierto), también excéntrico en la coreografía, algo que ayudó seguro al escándalo. Lo cierto es que en las siguientes representaciones acumuló un éxito inaudito en el compositor, que ya había hecho obras potentes pero aún era un desconocido.

¿Qué son, a grandes rasgos, los cambios y las rarezas peculiares que tanto llamaron la atención y en los que tienes que fijarte cuando lo escuches?

  1. Protagonismo del viento madera. Los primeros compases son de un fagot en el registro sobreagudo (si conoces a un fagotista te dirá que el 50% de su estudio ha sido para poder tocar ese solo). Hay críticos que afirman que en ese solo empieza la música del siglo XX. Antes de la consagración, en las piezas orquestales eran las cuerdas las que llevaban el protagonismo y a partir de esta obra, es el viento el que asumirá el liderazgo.
  2. Ritmos complejos: intenta seguir el pulso de la pieza al principio. Creo que no podrás. Cambios continuos de compás y acentos marcadísimos, más adelante, seguramente absorbido de la música jazz.
  3. Primitivismo: estamos ante la historia de un sacrificio, una joven doncella raptada en la Rusia antigua que debe bailar hasta su muerte para obtener la benevolencia de los dioses y que la primavera pueda darse paso. Así, utiliza armonías disonantes, con modos opuestos unidos en el tiempo y ritmos a veces aleatorios (él mismo dice que sólo era el transmisor de un mensaje que alguna entidad le dio) que recuerdan a jadeos y percusiones ancestrales.
  4. Temas cortos y no transcendentes a lo largo de la obra. Cuando normalmente, la música se había compuesto mediante varias ideas principales o temas que se desarrollaban y convertían en otras cosas, Stravinsky usa aquí microtemas y no los da transcendencia a lo largo de la obra, sino que crea continuamente nuevos contenidos.

Realmente, podría darte muchos más puntos pero creo que estos cuatro, para empezar, pueden darte una pista de dónde esta el kit. Si te interesa y motiva, eres tú el que debe investigar, hay muchísimo contenido escrito en Internet sobre esta obra absolutamente crucial de la historia de la música.

  1. Requiem (György Ligeti)

La compuso entre 1961 y 1963. Esta pieza es la que seguramente me haya causado más impresión al escucharla por primera vez. Se clava directamente en la diana de la inquietud. Te acelera el pulso sin tenerlo en sí misma. Dicen que el mayor don del cineasta Stanley Kubrick es el de colocar perfectamente la música en el momento idóneo de sus metrajes. En el inicio de 2001, una odisea en el espacio, incorpora un fragmento de esta obra y es imposible no caer en las redes de esa inquietud inconsolable.

La pieza está compuesta para soprano, mezzosoprano, dos coros mixtos y orquesta. En lo que debes fijarte como punto de partida es en el tratamiento de las masas sonoras, cómo altera los coros y las voces consiguiendo colores ciertamente curiosos e intrigantes. Es decir, la textura es algo completamente original y el desarrollo de las masas sonoras te mantiene continuamente con la intriga de lo que va a venir. Para más de un programa de misterio de Iker Jiménez, daría esta pedazo de obra. ¡Ponte unos cascos y siente!

 

  1. 4´33 (John Cage)

Es la obra más famosa del compositor, sorprendentemente. Cuatro minutos y treinta y tres segundos de silencio, en tres movimientos. Pero la pregunta es la siguiente: ¿quería el compositor que se escuchara realmente ese silencio?

Cierto es que pensaba, Cage, que la música se estaba quedando atrasada con respecto a otras artes como la pintura, pues ya había visto cuadros completamente blancos colgados de las mejores galerías de EEUU y se aventuró a explorar sobre el silencio.

Así pues, se introdujo en una cámara anecoica de la universidad de Harvard, que es una sala preparada para que no entre ningún ruido del exterior y dedujo que el silencio no existe, pues siempre oía un ruido agudo, el de su sistema nervioso, y otro grave, el de la circulación de su propia sangre.

¿qué nos hace pensar esto? Que la pieza está realmente escrita para escuchar todos los sonidos que se producen en el lugar del concierto (movimiento del público, viento de la calle, relojes dando vueltas o un niño rascándose la rabadilla).

John Cage , creo, tuvo muchísima transcendencia en los conceptos que incluyó en sus partituras, pues más que un músico técnico o virtuoso era un filósofo y experimentador de la música. Hay una frase de Schoenberg, uno de sus profesores, que le refirió algo así como que el agujero en sus conocimientos sobre la armonía sería un muro para su futuro, a lo cual Cage contestó que de ser así, se pasaría la vida dando golpes contra él (refiriéndose a la percusión).

En esta pieza, living room music, no se marca ningún instrumento como obligatorio, más bien anima a usar lo que se pille que se tenga a mano y golpear contra partes de la habitación, paredes, mesas… Son dos ejemplos de música aleatoria y vanguardismo radical. Échalo un vistazo y dime que no te gustaría si fueras a un teatro y te pusieran esto. A mí, desde luego, aunque fuera la primera vez, me encantaría.

 

  1. CUARTETO PARA EL FIN DEL TIEMPO (OLIVIER MESSIAEN)

La historia de esta pieza tiene muchísima potencia. Sólo el título ya nos avisa, creemos que romántica no va a ser la cosa. Messiaen era francés y fue hecho prisionero de guerra en la II Guerra Mundial en Görlitz, la ciudad más al este de Alemania. Allí, con mucho tiempo libre pero escasa calidad de vida y bajísimos recursos, compuso esta obra dividida en ocho piezas o movimientos, cosa que tampoco es casualidad y que se refiere al fin de los tiempos. La formación del cuarteto es rarísima (clarinete, violín, violoncello y piano), pero eran los instrumentos que tocaban algunos compañeros de prisión, los únicos con los que podía contar. Él le daba al piano. El 15 de enero de 1941 se estrenó en el campo de prisioneros delante de 5.000 presos.

Messiaen era muy creyente (cristiano) y se inspiró en esta cita del Apocalipsis de San Juan: «Vi un ángel lleno de fuerza descendiendo del cielo revestido de una nube y con un arco iris sobre la cabeza. Su rostro era como el sol, sus piernas como columnas de fuego. Posó su pie derecho sobre el mar, su pie izquierdo sobre la tierra y, de pie sobre el mar y la tierra, elevó la mano hacia el Cielo y juró por quien vive por los siglos de los siglos, diciendo: ya no habrá tiempo, pero el día de la trompeta del séptimo ángel, el misterio de Dios se consumará.»

Es importante el concepto de “ya no habrá tiempo”. Messiaen experimenta en esta obra con el ritmo. Cuando lo escuches, fíjate en que el tiempo parece no existir, no hay un pulso o latido al que el oído pueda agarrarse, en el primer movimiento está todo flotando en una red de acordes disonantes del piano. Esto hace que se llene de colores, y esta palabra la elijo intencionadamente porque hay muchos críticos que piensan que Messiaen era sinestésico, es decir, veía colores al escuchar sonidos, dada la cantidad de referencias que hace en sus piezas y escritos.

Como dato curioso, era un ornitólogo y estaba fascinado por los pájaros. Muchas de sus piezas tienen asociados los sonidos característicos de ciertas aves a un motivo concreto, los estudiaba para poder plasmar la naturaleza en sus creaciones. El tercer movimiento lleva por título “abismo de los pájaros” y hay motivos tocados por el clarinete en la parte central de la pieza imitando a un mirlo y a un ruiseñor, aunque estos motivos ya han aparecido en el primer movimiento, te invito a buscarlos al escuchar. ¡pío, pío!

Te dejo un vídeo chulo del primer movimiento

Esto ha sido todo por hoy, espero tener pronto nuevos contenidos, si te ha interesado déjame algún comentario y sigue el blog, ¡un fuerte abrazo!

 

4 respuestas a “Cuatro piezas contemporáneas para curiosos. ¿Qué carajo es lo que suena?

  1. Pues llevo leído hasta el primer video, el de Stravinski. Lo había oído mencionar, pero no había escuchado su música conscientemente. Me gusta. Soy alguien que está muy aclimatado a la discografía de Dream Theater, así que todos los recovecos musicales que se dan no me sorprenden ya. Pero en los primeros minutos, me recordó a la música ambiental de Brian Eno, la cual me gusta muchísimo. Descubrí algo nuevo hoy y eso me agrada por sobremanera.
    Además, me encantó la redacción, incluso solté un par de risitas mientras lo leí por un par de comentarios sutilmente cómicos.
    Sólo un detalle, hay una cantidad incontable de veces que ser repite la misma entrada, como que hubieras clonado el ensayo muchísimas veces. Revisa eso, es desconcertante.
    Ah, iré leyendo con calma el texto para tener tiempo a escuchar correctamente la música. Como diríamos en mi país, me quedé picado de saber más. Saludos.

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  2. Hola!!
    Primeramente, muchas gracias por tu comentario, me encanta saber que hay gente por el mundo dispuesta a leerme!!
    No me sale en mi pc ni smartphone esa clonación de la que me hablas, no sé cuál habrá sido el problema, si del propio wordpress o de algún algoritmo fallido…

    Le gusta a 1 persona

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